domingo, 11 de mayo de 2014

EL TABAQUISMO COMO UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA 




El tabaquismo se ha constituido como un problema de salud actual que no se debe tratar someramente, es tan grave en sus consecuencias que se han establecido ciertos programas de intervención para sensibilizar a las personas sobre la nocividad que tiene el tabaco sobre todo para aquél que esté expuesto al humo del cigarro, para ello se han desarrollado diversas campañas en escuelas, se han ampliado en número de páginas en la red ofreciendo información sobre las consecuencias que está adicción conlleva, se han implementado programas online gratuitos para dejar de fumar, también se informa en las redes sociales e incluso en cada cajetilla de cigarros que se vende de manera legal en el país  se le  informa al consumidor sobre sus consecuencias, pero todas estas medidas parecen ser inútiles, pues cada año aumentan los índices de consumo, sobre todo a una edad temprana y lamentablemente sigue siendo unas de las principales causas morbimortalidad previsible.



 Definición y conceptualización


Por tabaquismo debemos entender la adición que desarrollan los seres humanos  al tabaco, siendo más precisos a la nicotina, el cual en dosis altas resulta un alcaloide venenoso, caso contrario, en dosis pequeñas esta sustancia es un estimulante del sistema nervioso central. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), se denominan productos del tabaco los que están hechos total o parcialmente con dicho producto, sean para fumar, chupar, masticar o esnifa, todos contienen nicotina, un ingrediente psicoactivo muy adictivo. La base psicológica de la dependencia al tabaco  es la adicción a la nicotina.



La nicotina es un alcaloide derivado de la ornitina  que se encuentra en las plantas del genero Nicotiana SP, este compuesto orgánico se encuentra entre los 4000 compuestos químicos presentes en el humo del tabaco y es el principal agente de adicción. Es tan rápido su efecto que cuando se inhala se instala inmediatamente en los pulmones y la sangre, y pasados 7 segundos aproximadamente, una cuarta parte de la nicotina llega al cerebro a través de la arteria pulmonar.

Es decir, el tabaquismo es una alteración conductual crónica, con factores de riesgos genéticos y ambientales. La forma más fácil y común del consumo de tabaco es por medio de los cigarrillos; a la persona que ya no puede controlar su consumo y que en todo momento siente la necesidad de estar fumando se le considera adicto.



Etiología


El tabaquismo es considerado una enfermedad, es decir, algo que afecta el estado de bienestar del individuo, más aun,  la OMS lo considera una epidemia.



El cómo se inician las personas su adicción al  tabaco está muy relacionado con factores  de conducta social,  ya que las personas  conocen del tabaco en ambientes sociales, más aún, en estos ambientes ligan el consumo del tabaco con un determinado status o cualidad positiva que les distingue. Es decir que para  hablar de la etiología del tabaquismo debemos ahondar en  factores genéticos, factores psiquiátricos,  mecanismos neuronales, factores  ambientales y sociales.



Las causas de esta adicción son muchas, puede decirse que la primera es la genética pues desde que se concibe un nuevo individuo cuya madre es adicta a la nicotina se produce la génesis de esta enfermedad. Posteriormente tenemos que los factores psicosociales o ambientales también influyen mucho en cuanto al hábito de fumar se refiere; encontramos entre ellos los psicológicos, pues tiene más probabilidades de desarrollar esta adicción una persona cuyo estado emocional es de depresión, de irritabilidad, de enfado, etcétera, pues por las sustancias que contiene, el tabaco puede proporcionar una sensación de placer, de tranquilidad y hasta de concentración. Por eso muchas personas hablan de “echarse un cigarro” para poder realizar mejor una actividad que requiere concentración  o de la misma forma lo usan en situaciones donde emocionalmente se sienten mal.

 También hay quienes lo hacen más por factores sociales, como la búsqueda de aceptación dentro de una sociedad, es decir el mismo contexto donde interacciona el individuo te incita a ello, así mismo como la mera quebrantación de leyes o normas. Así pues, determinadas encuestan demuestran que esta adicción tiene mayor profusión en poblaciones en desarrollo.


Por otra parte la adicción al tabaco es un fenómeno que se da por etapas, el organismo  de las personas que consumen tabaco gradualmente incrementa su dependencia a éste y de esta dependencia se derivan alrededor de 30 problemas de salud porque las sustancias que contienen los cigarrillos causan daño fisiológico como puede ser el cáncer en pulmones y vías respiratorias, daños cardíacos, entre otros.

Diversos estudios señalas que para entender este fenómeno se requiere un análisis multidimensional y un abordaje multidisciplinario  ya que tienen que ver con factores   psicológicos, sociológicos, farmacológicos, económicos, políticos-legales, comerciales y  médicos.

Se debe hacer notar  que   el tabaquismo es la principal causa de morbimortalidad previsible.



Epidemiología



Como mencionamos anteriormente la OMS considera al tabaquismo como una epidemia mundial, esto lo sustenta el incesante incremento de personas que se hacen adictas al tabaco y a los efectos negativos que esto tiene en su salud y en la salud de los demás.


¿Por qué se considera una enfermedad?



Porque el consumo del tabaco afecta la salud de las personas y por su efecto adictivo le hace muy difícil a quien lo consume dejarlo, hay una estrecha relación entre el tabaquismo morbimortalidad.



Según datos de la OMS el tabaquismo provoca  cinco millones de muertes al año en todo el mundo y se prevé que para el 2020 se eleve esta cifra a veinte millones. Es decir que el consumo del tabaco provoca el 8.8% de las muertes anuales en todo el mundo y el 4.2% de los casos de invalidez.




¿Pero si es una epidemia como se trasmite?


El caso del tabaco es muy particular porque las personas pueden entrar en contacto con el agente adictivo sin darse cuenta y sin ser un acto de voluntad,  los niños y no fumadores que están expuestos al humo del tabaco al convivir en espacios cerrados con fumadores, en este ambiente  germina  una predisposición psicosocial para iniciarse en este hábito del tabaquismo. Es decir, existen las condiciones idóneas para desarrollar un condicionamiento del individuo que lo predispone a convertirse en un fumador pasivo y posteriormente a desarrollar una dependencia fisiológica.


Esta enfermedad es totalmente previsible y por lo tanto podemos hacer conciencia y cambiar los hábitos “malos” por otros más sanos, el gran detalle es que en los últimos años ha aumentado considerablemente el número de fumadores en el país, resaltando el punto de que en las mujeres tal aumento ha sido bastante considerable, se presume que esto es producto de la doble función que ha venido desarrollando desde ya hace algunos años, que es el de trabajadora y ama de casa, esta situación le acarrea tanto estrés que ha encontrado "refugio" en el consumo del tabaco.


Ahora bien, podemos identificar distintos tipos de fumadores entre los que podemos encontrar:

* Fumador pasivo: Irónicamente es el personaje menos involucrado con la adicción pero el más afectado por la misma, pues el humo que inhala un fumador pasivo es mucho más tóxico que el que el fumador activo inhaló.

* Fumador hedonista: Es el que fuma porque el cigarro le confiere una sensación de placer.

* Fumador negativo: Este tipo de fumador, sólo fuma en situaciones críticas, pues la nicotina le da cierta tranquilidad y lo relaja a su vez. Este tipo de fumadores va en aumento debido a las condiciones sociales y laborales actuales en nuestro país.

* Fumador crónico: Es aquél que fuma "sin darse cuenta", lo hace de forma monótona, siente que algo le falta si no fuma.

* Fumador drogodependiente: Este tipo de fumador es el que presenta un mayor grado de adicción pues el no fumar le genera un estado de irritabilidad, dado que no siente cubierta esa necesidad de consumir tabaco. Este tipo de fumador siente que ya no puede estar sin cigarros y fuma constantemente.


Tipos de evaluación, estrategias y programas de intervención



Como se mencionó en párrafos anteriores el tabaquismo necesita un enfoque multidisciplinario, ya que son varios los factores que intervienen en el desarrollo de esta enfermedad. Para determinar cómo abordar este problema se deben hacer diversos estudios para determinar qué factores  influyen en la conducta de los fumadores, ya que cada caso es diferente, podemos encontrar desde el fumador social ocasional hasta el adicto a la nicotina.




Entonces se deben de hacer  estudios de tipo clínico para determinar la situación de salud fisiológica del paciente  y  de estudios de tipo psicológicos para determinar el porqué de su conducta, dentro de los cuales se debe identificar el ambiente donde se desenvuelve el paciente así como la historia familiar sujeto para inferir como es que estos factores  predisponen y/o refuerzan su  conducta.




También se debe abordar el  entorno  socioeconómico del paciente, conocer el  tipo de trabajo o actividad que desempeña, de sus relaciones  familiares y sociales, sus antecedentes familiares, la clase económica a la que pertenece ya que  todos estos factores según la OMS predisponen la conducta.

Es importante mencionar que personas con enfermedades psiquiátricas (como los depresivos, de déficit de atención, de la ansiedad, bipolares, alcoholismo, drogadicción o esquizofrenia)  o adicciones son un caso aparte, ya que el efecto antidepresivo de la nicotina aunado a su padecimiento provoca que sean  el grupo de población a los que les es más difícil dejar esta conducta.

Nos preguntamos  ¿cómo la gente busca solucionar su adicción al tabaco?, hay muchos factores que influyen al momento de tomar una decisión, las personas tienen a la mano desde remedios caseros o la simple fuerza de voluntad hasta complejos tratamientos farmacológicos.

Podemos hablar de diversos tratamientos como  la hipnoterapia, acupuntura, dietas y ejercicios,  tratamientos psicosociales, tratamientos farmacológicos. La problemática surge  por la falta de información, pues a pesar de que hay mucha información acerca de lo perjudicial que es el hábito de fumar, resulta insuficiente la información que existe de cómo las personas pueden conseguir la atención adecuada.



La mayor parte de la veces el medio por el cual las personas se atienden de esta enfermedad depende de sus posibilidades económicas y del nivel de información que tenga del mismo, aunque se considera un problema de salud pública un mexicano no puede llegar a una institución de salud pública a tratarse de tabaquismo, lo cual desde nuestro punto de vista es  una contradicción.

Si hablamos de un enfoque psicológico en el cual se aborda el tabaquismo como un problema de conducta que puede ser corregido y si se toman en cuenta los diversos factores que llevan las personas a fumar, así como que la solución tiene que abarcar aspectos relacionados con la psicología  (conducta) y la dependencia fisiológica a la nicotina entonces hablamos de  tratamientos  los cuales toman como eje de acción “métodos de intervención”  entonces podemos referirnos a técnicas que tratan de cubrir los aspectos que influyen en el hábito de fumar y que además están relacionados con un seguimiento.


Puesto que esta adicción suele desarrollarse a edades tempranas, es decir en la adolescencia generalmente, se torna un tanto más complicado el hecho de reducir los índices de fumadores, pues es a esta edad en que los jóvenes desean hacer lo que ellos consideran correcto y se resisten a acatar normas sociales y familiares. Por tanto, mientras más prolongado sea el tiempo que se ha fumado, más difícil será que el individuo reduzca su consumo, por lo que se considera que una de las estrategias más eficaces contra esta adicción es la prevención.

Este problema es lo que ha llevado a implementar ciertos métodos estratégicos para reducir el consumo de tabaco, si bien es cierto que hay personas que desean hacerlo ya sea por cuestiones de salud o cuestiones económicas, también lo es que hay muchas que aún deseándolo les parece imposible dejar esté vicio, dado que tienen muy arraigado el consumo de la nicotina.

Algunos de los métodos farmacológicos más utilizados para la reducción de esta adicción son:
*Bupropión, este fármaco al igual que los anteriores libera una cantidad de nicotina, al mismo tiempo que reduce los síntomas del síndrome de abstinencia.
*Vareniclina, al igual que el anterior suministra una dosis de nicotina y reduce los síntomas del síndrome de abstinencia, pero por ser un fármaco agonista, también tiene la capacidad de obstruir los efectos placenteros que la nicotina le produce al fumador.

            Asi mismo existen otras técnicas para atacar esta adicción entre las que destacan:

*Terapia de reemplazo de nicotina (TRN), que es un tratamiento sustitutivo con nicotina donde se le brinda al fumador un medio alternativo a la nicotina, con esto se logra por una lado  que el paciente deje de absorber todas las demás sustancias dañinas que contienen los cigarrillos y por el otro menguar los efectos de la abstinencia a la nicotina. Entre éstos podemos encontrar el chicle de nicotina, parches de nicotina, pastillas de nicotina (tipo caramelo), inhaladores y aerosoles y más recientemente los cigarrillos eléctricos. Los anteriores métodos contienen cierta cantidad de nicotina, y su consumo se va reduciendo parcialmente, el objetivo final, dejar de fumar.



*Técnica de reducción gradual de ingestión de nicotina y alquitrán (RGINA), en la cual  a partir de entrevistas se establece un avance programado en donde además del tratante el  paciente  va midiendo  su progreso y las dificultades que encuentra  ( escenarios sociales) entre una consulta y la próxima. De esta manera por un lado se reduce gradualmente la dependencia de la nicotina mientras se trabaja en el aspecto conductual, se concientiza al paciente de los riesgos de su conducta y de los beneficios de cambiarla, ya que las personas van notando los cambios en su organismo.

*El método Asturias, es un protocolo de actuación y seguimiento compuestos por una serie de pasos  los cuales son:
1. Preguntar sobre el hábito tabáquico
2. Aconsejar: Consejo sanitario.
3. Valorar la disposición para dejar de fumar (Apreciar). Entrevista motivacional
4. Ayudar a dejar de fumar 19
4.1. Asesoramiento práctico 21
4.2. Tratamiento farmacológico 24
5. Visitas de seguimiento (Acordar)

Esta metodología está organizada en un algoritmo de intervención que permite que el método se retroalimente y se ajuste a las condiciones particulares de cada caso.

Sin embargo ninguno de estos métodos será del todo efectivo si el fumador no tiene la plena convicción de dejar de fumar, pues la fuerza de voluntad es un factor determinante en estos procesos. Por ello muchos investigadores refieren que es importante atacar desde los distintos contextos en que se genera está enfermedad, que son los contextos fisiológicos, psicológicos y sociales.


            Lamentablemente a pesar de las grandes campañas que se hacen en centros de salud y otros institutos esta enfermedad seguirá atacando a más y más personas, un tanto porque en la actualidad se vive tan rápidamente y esto genera tanta presión que buscamos el refugio que la nicotina da y otro tanto porque los fines lucrativos de ciertas organizaciones son muy ambiciosos y pues el tabaco mueve grandes industrias. Dada la situación actual del tabaquismo, no nos queda más que transmitir la información que uno posee acerca de la nocividad de este hábito, hagamos llegar a toda la gente a nuestro alrededor las consecuencias de fumar para que se forme una cadena de información en beneficio de nuestra  salud.


aveces el humos puede ser un camino para lograr concientizar 









Piensa en los demás
Dos formas de atacar el tabaquismo






Referencias

OMS

Sociedad Iberoamericana de Información Científica , http://www.bago.com/BagoArg/Biblio/neumoweb218.htm



Becoña, E. (1998). Abuso del tabaco. En F.X. Méndez y D. Maciá. (Comps). Modificación de Conducta con Niños y Adolescentes. Madrid: Ediciones Pirámide.

Jiménez, C.A. (2008). Recomendaciones para el tratamiento farmacológico del tabaquismo. Propuestas de Financiación. Vol. 44 Núm. 04. Recuperado de http://www.archbronconeumol.org/es/recomendaciones-el-tratamiento-farmacologico-del/articulo/13119541/

Baena, G. A., Josep, M. S. (2005). 31 de Mayo, día mundial sin tabaco. Taller práctico sobre prevención y tratamiento del tabaquismo. Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos. Recuperado de
            http://www.cop.es/infocop/vernumero.asp?ID=1229

 Maya, J. (2007). Tabaquismo en trabajadores de la salud. Revista Cirugía y Cirujanos, 75 (4).                   Recuperado de http://www.redalyc.org/pdf/662/66275401.pdf

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              http://www.respyn.uan.mx//iii.2ensayos/tabaquismo.html

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Gallardo Doménech, M. e. (2009). Intervención en tabaquismo desde atención primaria en salud. Obtenido de Principado de Asturias, guías para profesores: http://www.asturias.es/Astursalud/Ficheros/AS_Salud%20Publica/AS_Drogas/Tabaco/Programa/Guia%20Antitabaco%20protegido.pdf

Programa contra el Tabaquismo: Actualización 2011-2012. Consejo Nacional para las adicciones.Recuperado de
            http://www.conadic.salud.gob.mx/pdfs/publicaciones/tabaquismo.pdf




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